Pero amigos cuando agarre la 40, la puta como soplaba ese viento cruzado y realmente fuerte me hozo trabajar y emplear todos los conocimientos en este tipo de situaciones.
Entro a la estación de servicio de Tres Lagos, son unos 400 mts de camino de ripio así que me afirmo a la moto y llego. Pero al salir, cuando salgo del reparo, el viento me embolsa la moto y me la saca hacia un costado rápidamente. Es entonces cuando yo acelero al máximo y la saco del estadio en que se encontraba, salvándome del pozo que había a la derecha,
Averiguo en la policía sin tenían novedad de como estaba el viento mas adelante siendo que me esperaban 70 km de ripio y me cuentan que habían llegado de socorrer a un motero que se había caído y estaba con fractura expuesta.
Es entonces cuando decido abortar la marcha y continuar al día siguiente. Lamentándome otro día mas perdido y cada vez veía mas lejos la posibilidad de realizar la carretera austral chilena.
Hago noche en un hotel de Tres Lagos y veo como comienza a llover. Cuando me levanto a la mañana, la lluvia continuaba pero no sabia si había llovido toda la noche o no y decido salir en busca de la 40 de ripio para llegar a Gobernador Gregores.
Los primeros kilómetros fueron medianamente simples ripio suelto con greda pero poca. pero después amigo si que se me complico, caídas, limpieza de la greda hasta la frustración de no poder seguir mas. Que para mi es como revolverme las entrañas. No poder continuar me llenaba de frustraccion y bronca que le arranco de una patada el guardabarro delantero, es que no daba mas de putear y me saque la bronca con la moto.
Es en ese momento, para un gaucho para asistirme, quisimos subir la moto a la camioneta y fue realmente imposible. Entonces le pido al señor que avise a la policía a ver si me pueden venir a buscar.
La greda en la moto brotaba por todos lados y mi bronca también, la ruta 40 me había ganado y yo me moría por eso, una persona me dijo mas tarde, no perdiste, los andinistas a 200 metros de la cima tienen que abandonar no entendiendo mi bronca. Y a mi que carajo me importan los andinistas o que mierda sean, me chupan soberanamente un huevo decía para mi. pero escuche llover. Solo yo y solo yo sentí ese sabor amargo que se siente por no poder llegar, me putee y me re contra puteé por no haber podido terminar faltando tan poco.
El comienzo
Una caída y el principio del final
Hasta acá llegué
De todas maneras le digo gracias a esos gauchos por que se portaron de primera y lo que hice es pagarles un asado en agradecimiento por la ayuda prestada así que a la noche les pague un asado para todos. gente solidaria y desinteresada. Brindo por ellos.













No hay comentarios:
Publicar un comentario